Nuevo León construye el monorriel más largo de Latinoamérica

Con una visión estratégica encabezada por el Gobierno de Nuevo León y ejecutada por Metrorrey, la construcción de las Líneas 4 y 6 del Metro avanza como una de las obras de infraestructura más ambiciosas y seguras de América Latina.

Se trata del monorriel más largo del continente, con 36 kilómetros de extensión, concebido desde su origen con un objetivo claro: garantizar seguridad absoluta, precisión técnica y eficiencia operativa en cada uno de sus componentes.

Bajo el liderazgo del gobernador Samuel García Sepúlveda y la dirección técnica de Abraham Vargas al frente de Metrorrey, el proyecto ha sido diseñado, planeado y supervisado con estándares internacionales que colocan a Nuevo León a la vanguardia en movilidad urbana.

Durante un recorrido por las áreas de supervisión de Ayesa, empresa responsable de supervisar el proyecto, especialistas destacaron que esta obra no solo se construye, sino que se gestiona con un modelo integral donde Metrorrey coordina cada etapa del proceso, desde la ingeniería hasta la operación futura.

La compañía, reconocida internacionalmente por su experiencia en ingeniería aplicada a grandes proyectos, acompaña a las empresas constructoras en campo y verifica que cada proceso cumpla con los estándares establecidos de ingeniería, seguridad y calidad.

“Nosotros, a la par de la contratista, inspeccionamos y estamos durante el proceso de ejecución de los trabajos verificando la calidad de la ejecución, así como la integración documental de todas las partes o de las disciplinas para que se integren en el expediente único del proyecto”.
“Los trabajos son seguros, porque se ejecutan a través de los estándares de calidad y seguridad establecidos con las normas de Protección Civil y la calidad requerida y estandarizada desde el proceso de contratación y licitación”, explicó José Luis Santillán Ríos, administrador de contrato de la supervisión de las Líneas 4 y 6 del Metro de Monterrey.

Uno de los pilares del proyecto es el control permanente de los materiales utilizados en la obra.

Daniel García Oviedo, responsable de Calidad del proyecto, explicó que tanto el acero como el concreto son sometidos a pruebas constantes en laboratorios acreditados para verificar su resistencia y desempeño.

“Los materiales se aseguran con sus pruebas, pruebas mecánicas que se le hacen tanto a los materiales como es el acero de refuerzo, y al concreto principalmente”.
Cada fase constructiva debe ser aprobada antes de avanzar a la siguiente etapa, garantizando que el armado estructural, el colado de concreto y las resistencias cumplan con los requisitos de ingeniería y seguridad.

El sistema de monorriel que se construye en las nuevas líneas del Metro requiere niveles de exactitud extremadamente altos para asegurar un funcionamiento estable y seguro.

Gloria Niño Ortega, responsable del Control Topográfico del proyecto, explicó que el contacto del tren con las vigas de rodadura exige alineaciones prácticamente perfectas.

“La precisión que debe de tener el contacto del monorriel con la viga debe de ser literal un milímetro de precisión y la topografía es la encargada de que esa alineación sea correcta”.
Para lograrlo se utilizan estaciones totales, sistemas GPS de alta precisión, vuelos con tecnología LIDAR y fotografía aérea, herramientas que permiten verificar constantemente la posición y alineación de cada estructura.

Las Líneas 4 y 6 del Metro no son solo una ampliación del sistema: son la prueba de que Nuevo León tiene la capacidad técnica, institucional y estratégica para desarrollar infraestructura de clase mundial.

Con Metrorrey como eje operativo y el Gobierno del Estado como impulsor, el monorriel más largo de Latinoamérica se perfila como un legado de seguridad, innovación y desarrollo que transformará la vida de millones de personas.

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