El Gobierno del Estado realizó el Desfile Navideño 2025 en el municipio de Monterrey, que reunió a más de 15 mil asistentes con el objetivo fortalecer el espíritu navideño y la convivencia comunitaria.
El desfile inició en el cruce de la avenida Luis Donaldo Colosio Murrieta y avenida del Centro Sur, en el Barrio San Carlos, y recorrió las avenidas Luis Donaldo Colosio Murrieta, No Reelección y Aztlán, para concluir en la intersección de avenida Aztlán y Decreto Presidencial, en la colonia Plutarco Elías Calles.
La actividad contó con la participación de 10 carros alegóricos y un carro institucional del Gobierno del Estado, así como con la presencia de autoridades estatales, municipales y público en general, en un montaje tipo desfile con duración aproximada de una hora y treinta minutos.
Entre las autoridades asistentes se encontraron el Gobernador Constitucional del Estado de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda; la titular de AMAR a Nuevo León, Mariana Rodríguez; la Secretaria de Igualdad e Inclusión, Martha Herrera; el Secretario de Participación Ciudadana, Daniel Acosta, y la Secretaria de Economía, Betsabé Rocha Nieto, además de integrantes del Gabinete estatal, legisladores federales y locales.
El Desfile Navideño 2025 se realizó gracias a la participación de distintas empresas con operaciones en Nuevo León, consolidándose como un espacio de encuentro familiar y celebración de las tradiciones decembrinas en la capital del estado.
Los desfiles navideños son importantes porque fortalecen la convivencia social, preservan las tradiciones culturales y fomentan el sentido de comunidad durante una de las épocas más significativas del año, estas celebraciones públicas permiten que familias y personas de todas las edades compartan espacios de alegría, unión y esperanza, valores asociados a la Navidad.
Uno de sus principales aportes es que refuerzan la identidad cultural, ya que a través de carros alegóricos, música, personajes tradicionales y símbolos navideños se transmiten costumbres que forman parte del patrimonio social de las comunidades, los desfiles ayudan a que estas tradiciones se mantengan vivas y se transmitan a las nuevas generaciones.
Los desfiles navideños tienen un impacto social positivo, pues promueven la inclusión y el acceso a actividades recreativas gratuitas, especialmente para quienes no cuentan con otras opciones de entretenimiento; también generan espacios seguros para la convivencia familiar, fortaleciendo los lazos entre vecinos y promoviendo valores como la solidaridad y el respeto.
En el ámbito económico, estos eventos impulsan el comercio local y el turismo, ya que atraen visitantes, dinamizan restaurantes, negocios y servicios, y generan una mayor actividad en zonas urbanas, asimismo, contribuyen a mejorar la percepción de las ciudades como espacios vivos y participativos. Finalmente, los desfiles navideños cumplen una función emocional y simbólica, ya que brindan momentos de alegría, optimismo y esperanza, ayudando a las personas a cerrar el año con un sentido de comunidad, celebración y renovación colectiva.






